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ESCUELA DE MÚSICA SIRINX. CLARINETE


Clarinete. Introducción



En este documento:
El clarinete
Descripción, física y acústica del clarinete
Instrumentos de viento
Lengüetas y boquillas
¿Cómo funciona un clarinete?

El clarinete

Es un instrumento de tubo cilíndrico, excitado por una lengüeta simple, generalmente de caña. Se construye casi siempre de madera: granadilla o ébano, aunque también existen de ebonita -resina-, y metal -muchísimo más raro-. La boquilla suele ser de ebonita o de cristal.

El más utilizado en la actualidad es el clarinete en si bemol.

Acústicamente es un instrumento curioso. Los tubos sonoros se clasifican en abiertos y cerrados. El clarinete debería ser un tubo abierto, pero se comporta aproximadamente como un tubo cerrado, aunque no lo sea en realidad. Se admite que su comportamiento especial se debe a una acción conjunta del tubo y de la lengüeta simple.

La familia del clarinete es numerosa; los principales instrumentos son:

La familia del clarinete

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Descripción, física y acústica del clarinete

La forma "clásica" de clasificar los instrumentos de la orquesta viene atendiendo a la forma de producción del sonido y a criterios históricos de agrupación por familias. Cuerda, viento y percusión conforman los instrumentos usuales de la orquesta, entre los que encontramos al clarinete en la sección de viento madera.

Sin embargo a lo largo del tiempo han surgido otras formas de clasificación, como la que propuso Gevaert -belga, director del Conservatorio Real de Bruselas-. Gevaert dividió a los instrumentos en instrumentos de entonación libre (dentro de su tesitura pueden producir sonidos de cualquier frecuencia), de entonación variable (sólo pueden producir sonidos de frecuencias determinadas, pero pueden variar ésta ligeramente), grupo al que pertenece el clarinete y la mayoría de los instrumentos de viento, y de entonación fija (no pueden variar nada su afinación). Otra clasificación muy difundida es la creada por Hornbostel y Sachs, basada en la que adoptó el fundador y cuidador del Museo Instrumental de Bruselas, Victor Mahillon, para ordenar la colección a su cargo:

Según esta clasificación, que reproduzco en su totalidad por su interés, el clarinete es un aerófono de columna.
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Instrumentos de viento

La frecuencia de los sonidos que produce un instrumento de viento depende, principalmente, de la longitud de la columna de aire que los produce. Hay otros parámetros que también pueden influir en mayor o menor medida: la temperatura ambiental puede influir algo hacia arriba o hacia abajo -bien la temperatura del aire "exterior", bien la del "interior" al calentarse debido al uso-. Generalmente a mayor temperatura más agudo sonará, es por esto que conviene que, antes de afinar para tocar en conjunto, el instrumento haya alcanzado su temperatura normal de uso, pues de otra forma la altura del sonido cambiará y no habremos conseguido nada. Otros factores que pueden influir son: la presión de los labios del ejecutante sobre el conjunto de la boquilla y la caña, la presión con que se sopla, el diámetro del tubo, el tipo de caña y boquilla -aunque esto en muy pequeña medida-, etc. Las notas se consiguen variando la longitud de la columna de aire contenida. Para ello el clarinete dispone de agujeros, algunos de ellos deben taparse con los dedos, otros se accionan mendiante llaves. La escála básica del clarinete determina su registro más grave, en el que, lógicamente, la nota más grave que es capaz de tocar coincide con la columna de aire contenida en todo el instrumento, con todos los agujeros cerrados. A partir de aquí, mediante el uso de los armónicos de estas notas base se consiguen el registro medio, agudo y sobre-agudo.

La intensidad de los sonidos que produce un instrumento de viento depende de la fuerza con que es excitada su columna de aire por el soplo, y el timbre de una multitud de elementos, alguno de ellos tan sutiles como la forma en que el instrumentista coloca la lengua dentro de la cabidad bucal.

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Lengüetas y boquillas

Las lengüetas son pequeñas laminillas elásticas, de metal, plástico o madera -normalmente- que, sujetas a un soporte vibran al paso del aire, produciendo sonido. Debido a esto el aire limita y determina la vibración de la lengüeta, y produce a la columna de aire un flujo periódico.

Según la libertad de movimiento de la lengüeta se pueden clasificar en dos tipos: libres y batientes.

. El clarinete usa una lengüeta batiente simple, de madera, que a partir de ahora llamaremos caña.

La boquilla es la porción de tubo que se introduce o coloca el instrumentista entre sus labios, y sobre la boquilla es, en el caso del clarinete, donde se coloca la caña. Las lengüetas tienen su propia frecuencia, lo que sucede en el clarinete es que al ser asociada a un tubo sonoro predomina la frecuencia de la columna de aire sobre la frecuencia de la lengüeta para determinar la altura del sonido final (esto es característico de los aerófonos de columna

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¿Cómo funciona un clarinete?

En la naturaleza no encontraremos sonidos puros, tenemos que lo que el oido percibe como un solo sonido, en realidad se descompone en una frecuencia base y una serie de parciales o armónicos. Esta serie de armónicos es, en todos los instrumentos, siempre igual en lo que se refiere a la altura de cada parcial en relación con la frecuencia base. Es decir, del armónico 2 al 1 (que es la frecuencia base), siempre hay una octava, en todos los instrumentos. Del 3 al 2 siempre hay una quinta, y así sucesivamente. Lo que sucede es que la intensidad con la que suena cada armónico es diferente en cada instrumento, de forma que cada uno tiene su "mapa de armónicos", que conforman lo que el oido percibe como el timbre característico de ese instrumento. En la mayor parte de los aerófonos de columna (es decir, como en el clarinete), utilizan esta característica para ampliar la, de forma natural limitada, gama de sonidos fundamentales, resultado de ampliar el tubo abriendo y cerrando agujeros y llaves. Es decir, que el clarinete tiene una escala básica, resultado de variar la longitud de la columna de aire abriendo y cerrando los agujeros. Esta escala básica produce sonidos correspondientes a la frecuencia base de cada longitud de tubo conseguida. Como no es mucha la amplitud conseguida, debemos recurrir a los armónicos para ampliar esta escala básica. Estos agujeros, de tamaño y posición apropiados para la nota que queremos conseguir, pueden taparse con los dedos, o, en caso de no ser posible debido a que la yema de los dedos es más pequeña que el agujero, o si la situación del agujero impide llegar correctamente, mediante llaves. El diámetro del agujero es importante, a un mismo agujero, un diámetro más grande producirá un sonido algo más agudo que otro más pequeño.

Mediante un pequeño orificio cercano a la embocadura del clarinete, llamado portavoz, se puede forzar a que suene, para una posición dada, el siguiente armónico -en este caso el 3, puesto que el 2, en el clarinete, practicamente no se encuentra presente-. Es decir, que con sólo abrir este pequeño orificio, una posición que producía una frecuencia base determinada cuando estaba cerrado, ahora producirá su tercer armónico. Mediante otras combinaciones de agujeros abiertos y cerrados se pueden obtener armónicos más elevados, y de esta forma se amplía considerablemente la tesitura, la gama de notas que es capaz de hacer el clarinete

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