talleres en MONLERAS

Los talleres de MONLERAS, ese primer contacto de los alumnos de preformación con los instrumentos, son siempre una puerta al otoño, un antes y un después que separa los confusos y emocionantes primeros días del curso, con la tranquilidad y la concentración de los meses de octubre y noviembre, ideales para que las cosas cuajen y, con el poso de las experiencias vividas, podamos crecer y expresarnos musicalmente. Sin duda, esta primera excursión del año, es todo un viaje iniciático que no podíamos perdernos.

Tras la visita a la panadería del pueblo, donde el horno estaba todavía caliente y nos embriagó con el dulce aroma de sus fragantes panecillos, la mañana continuó con el juego de pistas que guiaba a los diferentes grupos de alumnos en pos de cada instrumento. Diversos lugares del pueblo sirvieron a los profesores para agazaparse esperando a ser descubiertos, y allí tuvieron los futuros músicos su primera experiencia con estos extraños artilugios, sinuosos unos, de brillante metal otros, algunos enormes como un oso, otros alargados como una serpiente, pero todos capaces, tras conocer los íntimos secretos de sus elaborados mecanismos, de producir un cautivador y característico sonido que será, a la postre, la voz de la música. ¡Quién nos iba a decir que íbamos a tocar la panza de un contrabajo o buscar el alma de un violín! Estas y otras cosas, nos acercaron al viento y a la madera, al fuelle y al arco, al soplo y la pulsación.

 

Por la tarde vinieron el mural y los juegos, pintar los instrumentos y descubrir las múltiples posibilidades de un paracaídas en tierra, saltar a la comba, dar patadas a un balón…

Todos reunidos, conociéndonos mejor, en ese pueblo frondoso y acogedor que siempre es MONLERAS.
La temporada de TALLERES queda inaugurada…