Mañana en el colegio

Julián explica el clarinete [640x480]


Mostrar una caña alejada de su cuerpo de ébano, desabrochar las finas crines del arco o sostener el instrumento para su sola contemplación, son gestos atípicos para un músico. Al menos, sobre el escenario. Y cuando sucede, la audiencia se muestra receptiva, y el silencio es diferente.

Crines del arco [640x480]

Así sucedió en nuestra salida al colegio salmantino de las Jesuitinas. Niños de todas las edades que presenciaron in situ la curiosa deconstrucción de los instrumentos,  el funcionar sincrónico de la música en grupo. Porque cuando la caña vuelve a la boquilla, las crines a su vara y la guitarra se asienta sobre las piernas, es la hora del concierto. Escuchar después de ver. Aprender que la suma de las cosas pequeñas forma el gran soplo de la música.

Roberto explica la guitarra [640x480]

Por eso salimos. Por eso, aquella fría mañana de marzo, cruzamos la ciudad de punta a punta,  y nos plantamos con la orquesta de cuerda, la de viento y la de guitarras, a las puertas del colegio. Para acercar a los que escuchan, a los que de verdad escuchan, la materia de la que están hechos los sonidos. Gracias por estar ahí.

Paco explica la orquesta [640x480]