Por el sendero al ensayo

 

Por el sendero al ensayo (agost'13) ed [640x480]

Recuerdo, hace algún tiempo, a varios músicos de la Royal Philarmonic Orchestra caminando desde su hotel salmantino hacia el auditorio del CAEM. En su itinerario, atravesando la ruidosa calle Canalejas -ese scalextric dominado totalmente por los coches-, pasaban a un gris polígono industrial, con pocas fábricas y mucha lonja de ladrillo. Algo titubeantes y perplejos, terminaban llegando al edificio donde les esperaban sus compañeros, sin entender muy bien qué hacía aquel auditorio en un lugar como aquel. Paradojas de las arquitecturas culturales.

Nada que ver, aquel paseo urbanita y feo, con el sendero que partía del albergue de Arbejal, y que los jóvenes músicos de la reciente Eve recorrían a pie, rumbo al último ensayo. Algo más de dos kilómetros separaban el albergue de la iglesia de Cervera, donde se harían las últimas pruebas de sonido y los ajustes definitivos antes del estreno del día después.

En la imagen, parece que una actualizada Virginia Woolf surcara los bosques, seguida por una improbable prole que se pierde en la lejanía. Es lo que tiene salir de casa y dejarse llevar a lo largo de la rivera de un Pisuerga apenas recién nacido. En esos lugares intermedios es donde surgen las conversaciones que serán recordadas, donde el verano se hace presente en los prados espigados y los músicos se cargan de una energía que después liberarán sobre el escenario. Y así fue.