Sinfonía 40 de Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart
Wolfgang Amadeus Mozart

(NOTA: este artículo es un pequeño trabajo que los alumnos de Formación Amateur hemos realizado en conjunto, esperamos que os guste).

En clase de música hemos estado estudiando el primer movimiento de la sinfonía 40 de Mozart, niño prodigio conocido por todos, que empezó muy pronto a componer. Su hermana, 4 años mayor que él, tocaba el piano, y su padre también era músico y daba clases de violín. Leopold, que así se llamaba su padre, decidió exhibir sus dotes ante las principales cortes de Europa desde que tenía 6 años de edad

En muchas ocasiones las obras se componían por encargo, y así la orquestación atendía a las circunstancias concretas del “cliente”, pues las orquestas en esta época aún no estaban estandarizadas, en lo que al número de músicos e instrumentos se refiere. No es el caso de esta sinfonía, de la que no se tiene aún certeza siquiera si el propio Mozart la llegó a escuchar en vida. Distintos eruditos sugieren que las número 39, 40 y 41 forman una unidad.

Una de las cuestiones que hemos trabajado es la estructura del primer tiempo de la sinfonía, para lo que nos hemos ayudado de dos recursos: un “prezi” con un esquema de dicha estructura y una pequeña charla que el gran director y compositor Leonard Bernstein ofreció en Harvard sobre la sinfonía que nos ocupa.

Os recomendamos ver primero el prezi -imprescindible hacerlo en pantalla completa- y el discurso de Bernstein, y después la audición de la sinfonía. No sólo porque Bernstein preparó su charla como introducción a la escucha de la nº40, sino porque el conocimiento de los recursos que Mozart utilizó, así como entender cómo diseñó el primer movimiento nos proporcionará una herramienta para mejorar y disfrutar otra dimensión de la obra. El vídeo está subtitulado tanto en inglés como en español (afortunadamente no es una de esas traducciones automáticas).


En el siguiente vídeo podéis escuchar la sinfonía entera dirigida por Nicolaus Harnoncourt y tocada por la orquesta filarmónica de Moscú. La orquesta está compuesta por flauta, dos oboes, dos clarinetes, dos fagotes, dos trompas y una sección de cuerdas (primeros y segundos violines, violas, chelos, y contrabajos). Es interesante el hecho de que sólo tiene dos trompas en el viento metal -es notable la ausencia de trompetas, trombones y timbales-, y que en su primera versión no contaba con los clarinetes, que añadió más tarde (cuestión que a algunos musicólogos les lleva a pensar que Mozart sí la escuchó y posteriormente revisó). La finalizó el 25 de Julio de 1788, y es la penúltima sinfonía del célebre compositor.

Los compositores, directores y críticos han hecho variadas interpretaciones sobre esta obra. Aunque las interpretaciones difieren, la sinfonía 40 es incuestionablemente una de las obras más admiradas de Mozart, y es interpretada y grabada muy frecuentemente. Aunque la escritura de la Sinfonía 40 no es particularmente innovadora y su orquestación es incluso más reducida de lo habitual , la compleja estructura de los movimientos corresponde a un deseo de profundidad en los más íntimos sentimientos del alma humana.

Para terminar, os queremos mostrar un vídeo que hemos usado al trabajar la sinfonía 40, que nos muestra gráficamente el “recorrido” de cada instrumento: nos permite visualizar cómo interactúan las diferentes voces, cómo se cruzan, la articulación, el movimiento de cada instrumento, etc. Es básicamente un plasmado gráfico de la partitura y nos muestra la melodía visualmente.