Estamos de EVE…

¡Hola, amigos!

Os habréis dado cuenta de que la escuela está muy, pero que muy tranquila estos días. Y es que, en efecto, hemos cambiado el duro asfalto por la suave hierba, y hemos trasladado nuestros bártulos a la localidad burgalesa de Arlanzón. Tranquilos, es temporal, y es que, como cada año, la escuela de verano -nuestra querida EVE- nos lleva a destinos allende los mares… (bueno, tanto tanto, no).

La reunión bajo el árbol
La reunión bajo el árbol

Desde el pasado día 23 de julio, y hasta el 1 de agosto, la música comparte espacio con los talleres, las veladas y las excursiones. Una convivencia intensa y muy esperada, que nos hace ser una piña o, quizá sería más apropiado decir, una “nave nodriza”, pues este año el tema de la EVE va de galaxias y de los extraños seres que las pueblan, que para eso están los disfraces y los efectos especiales ad hoc.

Avistamientos
Avistamientos nocturnos…

Lo dicho, largos días donde nos expansionamos bien a gusto, e insistimos en la música, que es lo nuestro. Seguro que algo de ello quedará revoloteando por el fresco aire de Arlanzón cuando ya no estemos allí. De momento ¡a disfrutar!

Compartiendo
Música a tres

P.D. A los especialmente curiosos en asuntos musicales, os gustará saber que en el repertorio de los pequeños figuraban piezas de Bartók, polkas y hasta Star wars… Y que los mayores se lucieron tocando el Allegro de la Sinfonía nº 12 de Mozart, el Intermezzo de Cavalleria Rusticana de Mascagni y el coral BWV 280 de Bach; y que se sacudieron la seriedad de encima con un tema de la película Avatar y otro de Celtas cortos. De las canciones zulúes se encargó el coro, que estrenó, de paso, “Campo de estrellas”, de nuestra querida Pilar. Casi nada…