Un papel para la música

En algún lugar del escritorio, o en las estanterías, o debajo de una pila de libros y cuadernos sin terminar, puede aparecer, en mitad del verano, un rectángulo de papel grueso con la foto de los compañeros de curso. Se quedó ahí, traspapelado, esperando a un día como hoy, o a cualquier otro del futuro, quién sabe, donde ser descubierto y apreciado como un pequeño gran tesoro. El diploma se entrega el último día a los alumnos de 4º y 6º, después del concierto de fin de curso, entre aplausos y lágrimas, tensión y emoción liberados al final del trayecto. Y se atesora. No sólo el mero papel, claro, sino todo lo que significa: Que todos hemos compartido unos bonitos años de aprendizaje musical. Y hemos crecido.


Esta vez, en el auditorio de Calatrava, las agrupaciones tocaron unificadas. Todos los instrumentos juntos repartidos en dos tramos de edad, en una variopinta orquesta -que, para los que ya estéis iniciados en el tema, tiene mucho que ver con la que preparamos en la EVE y que tanto nos gusta-. Arreglos mil y multitudinarios ensayos para poder ver tocar juntas a guitarras y acordeones, violines y clarinetes, flautas y chelos, contrabajos, violas, teclados, carrillones… Todos a una en la Polka de Sheila Nelson, el Son do ar de Luar na lubre, la mítica Sarabanda de Händel y el no menos famoso Vals de Shostakovich (que por error aparecía atribuido a Khachaturian en el programa de mano, damos aquí fe de la errata…).


La segunda parte del recital fue el momento de las voces. Momento especial siempre. Las chicas del coro WIC fueron las primeras en aparecer en el escenario y abrieron de par en par los canales que van directos al corazón de los que escuchan. Después vinieron los demás: Cantos de remotos lugares (Indonesia, Finlandia, Sudáfrica…) daban vueltas en la atmósfera del auditorio, música de Sarasola, Marcos Leite, canciones populares… Emocionante y bello maremágnum vocal que desembocó en la entrega de diplomas. Y así volvemos al comienzo de esta crónica, donde se decía que en algún lugar del escritorio, un grueso papel con una foto acabaría apareciendo y…

Los alumnos y alumnas de 6º nos regalan palabras de agradecimiento ¡gracias a vosotros!